miércoles, 28 de junio de 2017

Perros atropellados en la carretera

Perros atropellados en la carretera

‘’No valemos, a la mierda vamos. Mierda valemos’’

Hoy estamos,
en unos instantes puede que ya no
luego nada importa,
somos la página roja de algún diario
el comentario de la gente,
el olvido para el día siguiente
los que mueren,
solo son llorados por sus parientes.

Las calles manchadas de sangre joven,
sueños interrumpidos,
sueños que se apagan cuando una bala penetra
(tierra maldita, fértil de odio)
nos odiamos, nos herimos, nos matamos,
moriremos encerrados en ciclos de ira y muerte,
no habrá recuerdo de quienes fuimos,
almas en pena buscando justicia,
inocencia iracunda buscando venganza.
  
‘’Ayúdenme, soy un ser humano, no me dejen morir así’’
gritaremos en algún centro comercial,
en alguna calle solitaria,
en nuestras casas,
arrastrándonos mientras varios suben fotografías a redes sociales,
trágico suceso, noticia bien amarilla para comentar,
todos huyen, nadie te auxilia,
juventud desangrada,
muerte pronosticada.

Asesinado por muchacho,
que ni dieciséis años tenía,
la humanidad él tan pronto perdió,
tú el mañana,
el consuelo restante es la justicia divina,
‘’Quien con plomo viene, con plomo se va’’

A la mierda vamos,
como un cualquiera,
como un perro atropellado en la carretera,
cal para nosotros
cal para tapar la visión a la esperanza.

Cachalote
2013.











viernes, 28 de abril de 2017

1999

1999

Madre, 

somos uno solo
lo fui al ser una pequeña célula en formación dentro de ti
al salir a la luz en mi primer día a la vida
y lo seré hasta mis próximas vidas
si me preguntaran por mi ángel en tierra, diría que eres tu
si me dejaran varado en cualquier ciudad o mar desconocido, quiero que seas mi guía
si me humillaran o menospreciaran, quiero que seas mi temple y mi carácter
si ya no estás en este plano, quiero que nos encontremos en cada sueño
quiero que me des la bendición que a veces olvido pedirte
el abrazo que a veces no te doy
que me protejas en otras vidas
porque Madre, sin ti no soy yo
y desorientado estaría, bajo neblinas negras

‘’y que tu mano me lleve hacia la luz
y que tu palabra sea la rima de mi poesía’’


Cachalote

2014




lunes, 24 de abril de 2017

El monologo de Shylock (Shakespeare, El mercader de Venecia)


De la película el Pianista (2002- Roman Polánski, frase original de Shakespeare de El Mercader de Venecia, el monólogo de Shylock: 

"Yo soy un judío. ¿El judío no tiene ojos, no tiene manos, órganos, sentidos, afectos, pasiones? Nos nutrimos con la misma comida, nos herimos con las mismas armas, estamos sujetos a las mismas enfermedades, nos preocupan las mismas cosas, nos entibian y enfrían el mismo invierno y el mismo verano y nos matan los mismos venenos que a los cristianos. Si nos pinchan, ¿no sangramos? Si nos hacen cosquillas, ¿no reímos? Si nos envenenan, ¿es que acaso no morimos? Si nos tratan mal, ¿no nos vengaremos?".

martes, 18 de abril de 2017

La calle

La calle

La calle huele a caos,
la decadencia es el barro de los zapatos
en la decepción de cada transeúnte,
los gritos de cansancio son bostezos de final de la tarde
estos silenciados al llegar a las ciudades dormitorio;
humillados 
decrépitos
y adaptados 
volverán al mismo sitio,
la costumbre es el mal de la sociedad sumisa.

La calle tiene hambre,
en filas de desesperación se va la quincena
filas de ira pasiva y desmoralización
la descomposición de la sociedad es progresiva
y el despertar social también busca migajas de pan;
los llantos son en los adentros
y dentro de cada  bolsa vacía se van los sueños.

¿Qué más se puede hacer?
Los días pasan y la dignidad perece.

La calle ahora está en silencio
la espera del cambio se convirtió en  la espera de conseguir comida
el hambre nos llevará a otra fila

a fin de cuentas el estómago vacío no exige libertades.

Cachalote

2015



miércoles, 12 de abril de 2017

El venezolano

El Venezolano


Soy el caminante, 
quien escucha el gritar mudo de su ciudad
el mismo peatón que camina apresurado y esquivando,
el que se asquea e ignora,
soy el ciudadano, el que protesta por su libertad.

Censurado, marginado,
vuelvo a la misma calle donde nací
sin esperanzas y con un final predestinado.

Soy quien tuvo la oportunidad y no la aprovechó,
el que quiso pulir su país con ideas y fantasías y luego fracasó,
quien su esencia nunca olvidó
el que fue señalado cuando intentó emigrar
el que fue rechazado cuando tierras ajenas intentó conquistar,
soy el que preguntó qué estaba pasando pero no se atrevió a entrometerse,
el que se mete en problemas por hablar de lo que no se puede.

Soy yo y mi nacionalidad
la que cuestiono, quiero evitar y luego acepto
Soy yo y mi sociedad fragmentada
la que lloro y luego comprendo
Soy ustedes, ustedes son parte de mí.

Luego no sé quién soy,
solo camino:
el mismo peatón conmovido y el ciudadano,
Soy un pedazo de la calle
soy el venezolano.

Cachalote

2012




jueves, 6 de abril de 2017

Lágrima invernal

Lágrima invernal

Pasan los días
cambian las horas
se despiden los años,
mi tiempo se ha paralizado

Mis glaciares se derriten
mi biodiversidad se extingue
sigo contaminando mis pensamientos
me escondo en mis incendios.

No sé a dónde me dirijo
aleteo  por el viento
soy  la hojarasca de otoño
el búho perdido en la neblina,
las pisadas en la hojarasca
mis emociones dejan fragmentadas.

Mis lágrimas se congelaron en el invierno pasado
y  me sumerjo en mis acuíferos para no ver la luz.
Ayer,  lo que recuerdo hoy
hoy, lo que me arrepiento de ayer
mañana, promesas que no se cumplirán,

lágrima invernal, la primera de este frío invierno.

Cachalote

2013


martes, 4 de abril de 2017

La noche sorda

La noche sorda

Una noche sorda:
cargada de trompetas grises,
voces internas en desorden,
un satélite ausente.

Perdí el sonido
en esta oscuridad las sombras me acosan
un intenso zumbido rompe mis oídos
la muerte mi cuerpo roza.

Mi sangre hiela,
mis añejadas sábanas me encarcelan
no sentiré dolor si muero
me consumo en un tenebroso sueño.

Una noche imparcial,
veo mi cuerpo en el umbral
en una noche sorda, patética
hasta la eternidad.

Cachalote
2013





jueves, 23 de marzo de 2017

Olive Kitteridge

Olive Kitteridge

‘’Ella tiene a todo un pueblo en su cabeza’’

¿Qué tan rápido dura una flor cualquiera en marchitarse?
Una seca hoja de otoño en dar mis vueltas en el aire
¿Qué tan rápido se esfuma cualquier indicio de felicidad?
El pulso de la muerte llama una vez más
Olive, ¿Qué hay más allá?

La vida quita,
el dolor es necesario
si se vendiese la cura para la soledad en una farmacia
no habría sufrimiento,
pero sin sufrimiento no hay una nueva oportunidad.

¿Qué sienten los años cuando pasan sobre nosotros y nos envejecen más y más?
¿Qué tan lento pasa el tiempo en un aula de clase con niños aburridos?
Olive, ¿Qué se siente fingir no sentir?

Depresiones tenemos todos,
estamos rotos
aunque intentemos ser tenaces, seguimos estando rotos
el grito de dolor nuevamente es reprimido
y el llanto es seco.

Olive lo sabe bien,
que luego de que termine el silencio,
vendrá el sonido de la risa
que luego de que termine las noches solitarias
vendrá la caricia
y luego de la señora Kitteridge
estaré yo entre la herbácea de la playa.

Personaje de ficción en ti me reflejo
no existes
pero en ti,
todo un pueblo y toda tristeza es un espejo.

Cachalote.
2014



jueves, 16 de marzo de 2017

Nunca hoy

Nunca hoy

Vivo entre el pasado y el futuro,
un tiempo que ya pasó y otro que no ha llegado
no me encuentro en el presente.

Es la depresión y la ansiedad lo que me hunde
una sombra que me abraza
(y me lleva a los lugares oscuros de la luz)
una tormenta que me jala
(hacia lo que no conozco, hacia lo que temo)
atrapado en dos tiempos,
Es ayer o mañana

Nunca hoy.


Cachalote

2014


martes, 14 de marzo de 2017

Mañana

Mañana
7:25 am

Otra mañana desperdiciada
de tambores en el encéfalo
de yunques en las pestañas
de bostezos funestos.

Otra mañana pesada
de sol inclemente
de una vida entera perdida
en embotellamientos
y ciudad despiadada.

Otra mañana insomne
de humores negros
de  paciencia hervida
de presiones no justificadas
de calor y furia
otra mañana,
de añoranzas falsas
de querer sentir las olas violentas en la cama.

Cachalote

Julio de 2014



jueves, 9 de marzo de 2017

Senderos

Senderos


En la naturaleza no me he de perder
ni miedo he de tener,
pues sé que todo sendero tiene su final
y en cada vasta soledad
mis principios y mi Fe he de encontrar.

Mientras más camine en la cima de las montañas
y mis pasos sean cada vez más senosoidales
sabré que entonces,
estaré cada vez más lejos de mi lugar de partida
porque comienzo a dejar atrás mi hogar y mi patria.

En estas hectáreas camino sin conocer fronteras
sin indicios de civilización
a la intemperie bajo decisiones que van anticlinal y sinclinalmente
en una cordillera sin fin
de caminos que narran cientos de años de historias exploratorias
de viajeros que guiados por el viento, los astros y el olor del mar,
tenían la convicción de que saldrían y llegarían con vida a casa.

El precipicio me asusta pues sé que puedo vencer todos mis miedos pero no la gravedad,
pero en  estas montañas no moriré pues,
los rapaces que vuelan circularmente encima de mí saben que no soy la carroña
sino el viajero extraviado buscando su destino,
y cada vez que llore a la par de las tempestades
porque los recuerdos de la despedida se aproximan
pensaré que al lugar que llegue,
tendré una bienvenida.

Estoy convencido de que este sendero me guía
porque alguien trazó el camino con la finalidad de que llegue al final,
no es mi condena.

Cuando mi espíritu viaja no hace falta coordenadas ni tiempo
la llegada será al nuevo comenzar
de este sendero parto
para a nuevos senderos arribar.

Cachalote
07-03-17









miércoles, 8 de marzo de 2017

Naoko

Naoko


Recuerdo aquella tarde cuando creí ver entrar al bosque en mi recamara
alucinando luego de una siesta involuntaria
en el lapso de no saber si mi presente era un sueño o una realidad trastornada
en la fobia astral que me ata
con mi conciencia y espíritu en disputa
(queriendo mi vida salir, queriendo mi vida huir)
visualizo en mi mesa de noche aquel libro que compré con tanto orgullo,
era Tokio Blues de Haruki Murakami
y en seguida te recuerdo, Naoko.

Mis músculos congelados
en una inercia de conciencia atormentada
en este presente abstracto con mis recuerdos más cercanos
como un destello de luz brillante que cegó mis ojos,
surge un poema, como una idea implantada por alguien del más allá
o alguien que se encuentra en páginas polvorosas
y en la pequeña batalla de poder despertar de una siesta fantasmal
estás presente,
con tu agonía de apagar el sufrimiento cuando las horas ya no tocan.


En el Aokigahara bajo una rama de sauco
una cuerda y la suspensión fue la solución
sin lágrimas y remordimientos todo terminó
porque el cuerpo no importa cuando la mente está rota,
ni mucho menos cuando una bella pieza de Imari cae al suelo
no hay reparación,
porque ni elKintsugi no puede embellecer las cicatrices que en vida no se sanaron
y la llegada de la muerte vino a curar.


Frágil e inocente,
con la mirada perdida hacia aquel destello de luz que indica
que los suicidas no pasan a mejor vida
y que no hay final divino,
solo el final que escogemos ante el odio que el mundo nos tiene
el odio que nos tenemos
para que este se contagie en forma de culpa hacia quienes queremos.


Naoko perdió todas las batallas
bajo el sereno hipnótico
y la voz de la conciencia salvadora de Dios que se calla y nos ignora 
en aquel bosque maldito del nipón
sus demonios y tristezas hicieron celebración.

Yo, pierdo la batalla para poder despertar
de mí mismo, de la oscuridad
de este sueño astral
bajo los días que no mueren sin haber nacido que es mi hoy
de los tiempos oscuros que ahora me rodean
del tormento mismo que ahora me arropa
y del abrupto golpe de realidad que ahora me sofoca.

Cachalote
07-04-16

Edición 
05-10-16.








martes, 7 de marzo de 2017

Testigos

Testigos
3:15 am

Hay una luz verde entre mis sienes
estática y hermosa, rodeada de nada
oscuridad somnolienta
silencio caprichoso de madrugada.

Hay una decena de espíritus
observándome y religiosamente bordean mi cama
mis ancestros, mis muertos, mis intrusos fantasmales
a las 2 am comienzan a manifestarse.

La luz verde se apaga
(como se apagaron algún día las canciones que allí se reproducían)
quedo a oscuras
las sombras se confunden con la negrura.

Noche siniestra
testigos que me observan
voces que susurran en tonos agudos
manos ásperas que me tocan a las 3
el hundimiento de la cama y el grito mudo del más allá
a  los pies de mi oreja: el aliento de mis muertos,
chasquidos y pasos,
el más allá y mi locura.
Luz verde, protégeme
Acosado estoy por estos entes.

Cachalote

2013



domingo, 5 de marzo de 2017

Cubo blanco

Cubo blanco

Encerrado en un cubo blanco
con las únicas fragancias del café colado y el papel recién impreso
con los únicos sonidos de la mecanografía, un tic-tac o un fax que llega
la mañana se va volando
Rutina, rutina somos.

Encerrados en celdas contables
gris predominante
bostezos que forman una orquesta de trasnochados
uniformados, con la vista cansada y encorbatados.
Seremos pájaros habitando en jaulas con puertas abiertas,
nuestros sueños se archivan en ficheros y carpetas grises
nuestras alas están guindadas.

Es la hora de volver a casa, 
recoge tus alas y guárdalas,
mañana las 8, 
vuelve a colgarlas.

Cachalote

Noviembre del 2015



jueves, 2 de marzo de 2017

La casa muerta

No hay briznas ni herbáceas que se balanceen con el viento seco de esta sabana
(de hecho, este inhóspito lugar no es una sabana) 
es el lugar de las desilusiones y decepciones 
el lugar de la eterna visita del hambre, la enfermedad , la agria desolación
(y luego la muerte)

El hollín,

 el polen del Capin melao y el smog en el caldo suspendido que respiramos
bajo la humedad que sudan las estatuas
las nubes anuncian el diluvio divino,

 el inquebrantable llanto de los ángeles frustrados
entonces, 

alguien mira el cielo esperando respuestas al porqué de tanta miseria
el cielo responde con lluvia
que lavará las caras manchadas e insomnes de quienes hoy sin vida, 

caminan por esta tierra.

En rascacielos erosionados se difumina todo rastro de esperanza
bajo el rodar de las maletas de quienes se marchan para siempre,
con el equipaje de sueños rotos y nostalgia prolongada,
se deja en este territorio: la angustia de saber si vida tendrías mañana
la impotencia hacia tanto caos
la ansiedad de lo que podría pasar luego de despertar
cada epifanía, cada presagio
y cada identidad es abandonada.

Sepultureros se han convertido los habitantes de casas muertas
infelices, desolados y distópicos
en este lugar de muerte proyectada en las pupilas de quienes lo habitan
de torres sin reyes, bulevares sin color, casas coloniales de historia olvidada
en la involución de sus habitantes
el paso tiempo a la espera del fin
en esta ciudad y país casas muertas.

Pobre de M.O.S, 
quien pensaría que escribiría una premonición
porque, en cada ciudad y en cada habitante
hay un Ortiz que se pierde al desolar
un Ortiz palúdico, hambriento y melancólico 
un Ortiz enterrando a quienes decidieron morir,
sin libertad y sin futuro,
de quienes caminan apresurados en ciudades herméticas
y que poco a poco verán marchar todo vestigio de luz, 
cubiertos por la sombra de la muerte que se avecina,
y la desesperanza que es parte de la cotidianidad,
en el hoy, cada uno lleva una casa muerta
una casa que el tiempo y la agonía desintegra.


Cachalote



12 de diciembre del 2016



Miranda, Venezuela.